El director Miles poco le gustan estas situaciones, tener que comunicar a la mamá de su alumna que debe expulsar a la nena puede ser tedioso. La reacción de Miss Demeanor es de evidente ofuscación e intenta defender afirmando que su hija no es ninguna pervertida. Pero la pillaron en pleno acto casi sin derecho a defensa, la tiene entre la espada y la pared. Por supuesto que el director será indulgente con la sansón si la mamá de su alumna está dispuesta a sobornarlo. En poco esa elegante señora de hogar está apoyada en el escritorio con falda en tobillos y tanga por rodillas. El grueso tenor de la enmienda ingresa caliente y dura dentro de su cuerpo consiguiendo una segunda oportunidad. Ahora pregúntate como hizo tu madre para que no te echen aquella vez de la escuela.